Casa Gilardi
Ciudad de México, 1976
La última casa. Un corredor de luz dorada desemboca en una alberca interior con un muro cobalto y, en el agua, la columna rosa. Barragán salió de su retiro a los 74 años para construirla, convencido por un árbol: la jacaranda del patio.
Regla que dejó aquí: el color no adorna, estructura la emoción.